05/08/2020

Cómo limpiar cortinas verticales: pasos y consejos para que luzcan perfectas


Una de las enseñanzas que podemos extraer de la emergencia sanitaria por el Covid-19 es a higienizar mejor nuestro hogar y nuestro lugar de trabajo, y uno de los puntos clave son las cortinas. Mientras que las cortinas convencionales no presentan complicaciones a la hora de limpiarlas, porque lo único que suelen requerir es sacarlas del riel y meterlas en la lavadora, limpiar las cortinas de lamas verticales suscita más dudas, aunque realmente tampoco el proceso tampoco es para nada difícil.

Como expertos en el sector dedicaremos este post a explicar cómo limpiar las cortinas verticales para que siempre estén limpias y luzcan perfectas y así también se minimicen las posibilidades de contagio de enfermedades y de contraer alergias.

Las cortinas de lamas verticales necesitan muy poco mantenimiento. No se acumula el polvo ni la suciedad igual en una mesa o en la repisa de la ventana o incluso en una persiana veneciana que en una cortina vertical. Sin embargo, si nos confiamos con el tiempo pueden perder belleza los colores y los tejidos y ocasionar problemas de higiene, especialmente si somos muchos en casa o si tenemos mascotas (como perros que puedan marcar el territorio en las cortinas). Lo ideal es limpiarlas una vez al mes con una limpieza ligera como la que explicamos en este post, y si es necesario, una vez cada seis meses o una vez al año con una limpieza a fondo

Lo primero: mirar la etiqueta o preguntar a un profesional

El tejido con el que están hechas las lamas de una cortina vertical nos indicará cómo limpiarlas. Excepto los tejidos más delicados, tanto si son de poliéster como de PVC, que suelen ser los materiales más utilizados en la fabricación de este tipo de cortinas, suelen poderse limpiar con agua y jabón de la forma que detallaremos a continuación.

Hay que ser especialmente cautelosos con los tejidos que llevan recubrimientos antiácaros o antibacterias porque lavarlos con excesiva frecuencia (más allá de pasarles un plumero) puede dañarlos y hacer que pierdan esas propiedades, provocando también que se ensucien antes.

Limpieza ligera

La limpieza ligera es aquella que hacemos cuando las cortinas no están muy sucias. Si desde un inicio la hacemos con cierta frecuencia no debería ser necesario hacer nunca una limpieza a fondo porque, como comentamos al principio, las cortinas verticales no son de las que más mantenimiento requieren.

La limpieza ligera consiste en pasar el plumero si la cortina sólo tiene polvo y si empieza a acumular suciedad limpiar lama por lama con un paño mojado en agua jabonosa y escurrido. También podemos llevar a cabo este tipo de limpieza con una vaporetta.

Limpieza de manchas: siempre al momento

Cuando una cortina se manche de vino, de aceite, de orina de nuestra mascota, etc., es fundamental limpiarla en el acto. Podemos hacerlo con un limpiador textil adecuado (que también actúa como antibacterial y neutralizado de olores), con un poco de detergente neutro, con bicarbonato disuelto en agua o con vinagre blanco, un remedio casero que no pasa de moda por sus propiedades limpiadoras, antibacterianas y antisépticas.

En las cortinas se acumulan olores que son muy desagradables si no se eliminan con una cierta regularidad. Es recomendable ventilar la estancia a menudo, a poder ser generando corrientes de aire que expulsen el aire viciado y lo renueven con aire nuevo. En el caso de cocinas o baños es recomendable elegir tejidos especiales que no acumulan tantos olores.

Proteger las cortinas de malos olores

Es importante no fumar en estancias donde están las cortinas ya que el humo del tabaco amarillea los tejidos y hace que se acumulen fuertes olores. Lo mismo ocurre con los humos de la cocina: si es posible debemos mantener la puerta cerrada al cocinar para que las cortinas no acumulen olores y procurar que no se nos queme nada.

Es recomendable ventilar la estancia a menudo, a poder ser generando corrientes de aire que expulsen el aire viciado y lo renueven con aire nuevo. En el caso de cocinas o baños es importante elegir tejidos especiales que no acumulan tantos olores.

Limpieza a fondo

Si nos hemos descuidado y nuestras cortinas verticales han acumulado mucha suciedad, especialmente en la parte inferior que es la más próxima al suelo, puede ser necesaria una limpieza más profunda.

Con lavadora

Muchas persianas de lamas verticales pueden lavarse en la lavadora, pero es importante tener en cuenta el tipo de tejido, mirando detenidamente las instrucciones para no deformar las cortinas. Los pasos a seguir son:

  • Desmontar las lamas una a una, quitándoles las piezas del extremo superior e inferior que encajan en el riel.
  • Enrollar cada lama en un cilindro y atarlo con una goma del pelo o sumar. Así evitamos que se deformen.
  • Meter las lamas en una bolsa específica de prendas delicadas o en una funda de almohada o similar.
  • Elegir un detergente neutro o lo menos agresivo posible (para prendas delicadas, por ejemplo).
  • Elegir un programa de lavado de prendas delicadas, es decir, con agua no muy caliente (aunque hay fabricantes que aseguran que las cortinas pueden lavarse a 40 grados, con 30 debería ser más que suficiente), de una duración corta y sin centrífugado.
  • Al terminar, no usar secadora, desenrollar los cilindros y colgarlos verticalmente en su lugar para que no se deformen hasta que se sequen. Pueden gotear, así que es buena idea proteger el suelo mientras se secan.

Si el tejido tiene un acabado con brillos o un revestimiento especial hay que sopesar llevar la cortina a la tintorería.

Lavado a mano en la bañera o ducha

Si no estamos seguros de que la lavadora trate bien el tejido de las cortinas verticales, podemos optar por el lavado a mano en la bañera o en la ducha, que es menos agresivo.

  • Desmontar las lamas una a una, quitándoles las piezas del extremo superior e inferior que encajan en el riel.
  • Si tenemos bañera o un barreño grande, podemos llenarla de agua tibia suficiente con detergente neutro o para ropa delicada para poder remojar todas las lamas durante unos 20 minutos para desincrustar la suciedad, y frotaremos con una esponja suave cada lama. Si tenemos ducha, podemos mojar primero las lamas con agua tibia y luego frotar con una esponja suave con detergente neutro o para ropa delicada. Los movimientos en ambos casos deben ser suaves para no dañar la capa externa de la tela.
  • Finalmente aclararemos las lamas y las colgaremos verticalmente hasta que se sequen de la misma forma explicada anteriormente.

Casos difíciles: mejor dejarlos en manos de profesionales

Si vemos que nuestras cortinas verticales tienen mucha suciedad incrustada, probablemente necesitarán una limpieza que nuestros productos e instrumental domésticos no pueden proveer.

En estos casos lo mejor es desmontar las lamas, agruparlas delicadamente y llevarlas a la tintorería.

Lo mismo ocurre cuando no estamos seguros de poder hacer correctamente una limpieza profunda en la lavadora o a mano en remojo. Dado que no la haremos probablemente más de una vez al año, seguramente merecerá la pena que se ocupe un profesional que las deje como el primer día.

© Cortinas Vallès 2021

¡Llámanos ahora!