02/01/2019

Cortinas antiácaros: elige los tipos que mejor previenen las alergias


Evitar cortinas en el hogar es una alternativa extrema que se plantean muchas personas alérgicas a los ácaros. Sin embargo, renunciar a estos bonitos elementos decorativos y de protección solar no es imprescindible si se recurre a cortinas antiácaros.

Mientras las cortinas y estores de tela como el algodón o el lino o las persianas venecianas tienden a concentrar el polvo que entra por la ventana y en el que viven los ácaros y a favorecer su proliferación en climas húmedos y cálidos, las cortinas antiácaros ayudan a mantenerlos a raya, al ser menos porosas y fáciles de limpiar, y seguir disfrutando de sus cualidades decorativas y de regulación de la luz solar.

El tejido screen: ideal en cortinas antiácaros

Sin lugar a dudas, las cortinas fabricadas con tejido screen son las más adecuadas para combatir las alergias a los ácaros, ya que al estar fabricados con un hilado de fibra de vidrio y PVC o poliéster, que es antiestático y poco poroso, repele la adhesión de polvo y evita la acumulación de humedad que favorece su desarrollo. Gracias a estos materiales y a la tecnología de fabricación también evitan la proliferación de hongos y moho. Además, su facilidad de limpieza refuerza todavía más estas propiedades, ya que pasando un trapo húmedo puede retirarse cualquier suciedad que pueda acumularse.

Marcas líderes en cortinas antiácaros de tejido técnico

Destiny: la prestigiosa marca Destiny, caracterizada por sus atractivos diseños, su innovación y funcionalidad, ofrece diferentes tipos de tejidos techno-screen y poli-screen antiácaros en sus colecciones colecciones Pasarella (cortinas enrollables), Traviatta (cortinas verticales), Boheme (paneles japoneses) y Edelweiss (cortinas verticales y paneles).

Enrollables, verticales y paneles: el tipo ideal de cortinas contra los ácaros

Para combatir los ácaros, es recomendable no optar por cortinas con pliegues que puedan acumular polvo y humedad, como las cortinas tradicionales (especialmente las de telas con mayor peso, más difíciles de manipular y de limpiar), los estores, las cortinas paquetto o las persianas venecianas. En general, cualquier cortina que pueda acumular polvo y humedad y que no pueda limpiarse fácilmente no es la más adecuada para prevenir alergias a los ácaros y al polvo.

  • Cortinas enrollables: al estar formadas sólo con una pieza permiten una limpieza y un mantenimiento muy fáciles (simplemente usando una aspiradora o un plumero, o un paño húmedo). Si, además, están fabricadas con tejidos antiácaros e hipoalergénicos, todavía son más adecuadas.
  • Cortinas verticales: aunque al constar de múltiples lamas pueden acumular una cierta cantidad de polvo, son fáciles de limpiar y mantener, y por lo tanto resultan ideales para personas alérgicas. También pueden fabricarse con tejidos antiácaros e hipoalergénicos, potenciando sus cualidades.
  • Paneles japoneses: son incluso más fáciles que limpiar y mantener que las cortinas verticales, ya que tienen menos lamas y menos pliegues que puedan acumular humedad y polvo. De la misma forma que las enrollables y las verticales, pueden fabricarse con tejidos que repelan los ácaros y otros alérgenos, haciéndolos un tipo de cortina antiácaros ideal.
  • Cortinas tradicionales de poco peso: aunque no son la opción más recomendable, si nos gustan las cortinas de tela tradicionales, podemos optar por tejidos de poco peso para que permitan desmontaje y lavado fácil, sin electricidad estática (el 100% poliéster es totalmente desaconsejable) que pueda atraer al polvo y que no acumulen humedad que es el caldo de cultivo para el desarrollo de ácaros.

Consejos para potenciar el poder antiácaros de las cortinas

Contar con unas cortinas adecuadas de inicio es fundamental para combatir los ácaros, pero no debemos olvidar que hay que seguir una serie de rutinas imprescindibles en cualquier hogar en el que vivan personas alérgicas.

1. Mantener las ventanas y cortinas impecablemente limpias

Debemos limpiar semanalmente los marcos de las ventanas, que es donde se acumula más polvo y esporas de moho, además de los cristales. También debemos limpiar con la frecuencia suficiente nuestras cortinas con un paño húmedo o con un aspirador. En este post hablamos de cómo limpiar nuestras cortinas para que queden estéticamente impecables y mantengan unas cualidades de higiene adecuadas para cualquier tipo de alergia.

2. Colocar un purificador de aire cerca de la ventana

Las personas con asma y alergias están acostumbradas a convivir con purificadores de aire. Una buena idea es ponerlos cerca de las ventanas para atrapar más fácilmente los contaminantes del aire en el momento en el que entran, y así evitar en la medida de lo posible que tengan la oportunidad de adherirse a las cortinas o a la ventana y circular por la habitación.

3. Comprobar periódicamente que las ventanas están bien selladas y repararlas si es preciso

El sellador (normalmente silicona) que sella las ventanas suele desgastarse con el tiempo, y pueden dejar entrar polvo, polen y esporas de moho. Es necesario comprobarlo cada cierto tiempo y volver a aplicarlo si es preciso. Lo mismo ocurre con posibles grietas en los marcos de la ventana.

4. Mantener las ventanas cerradas cuando sea posible

En general, una ventana abierta es una fiesta de bienvenida a los ácaros, el polen, el polvo y la humedad ambiental. Por eso debemos mantener las ventanas cerradas la mayor parte del tiempo. Sin embargo, si queremos ventilar la estancia y hacer circular un poco de aire fresco, debemos tener presente no hacerlo en las siguientes situaciones:

  • Cuando el clima es cálido, especialmente cuando la humedad es elevada (es el caso de Barcelona), ya que, como hemos explicado antes, el moho y los ácaros del polvo proliferan en condiciones húmedas.
  • Cuando el clima es lluvioso y húmedo, ya que facilita las condiciones para que se reproduzcan las esporas de moho.
  • En las primeras horas de la mañana, especialmente si se tiene vegetación cerca, ya que es el momento en el que la maleza, los árboles y los pastos liberan polen.
  • Por la noche, ya que acostumbra a subir el nivel de humedad, especialmente de madrugada, cuando aparece el rocío.

Lo ideal es abrir ventanas desde la media tarde hasta la noche, especialmente cuando las condiciones son secas (cuando la humedad relativa es del 50 por ciento en el exterior).

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